Dia 2. HO CHI MINH








 DIA 2. HO CHI MINH CITY

Llegada con algo de retraso al primer destino en el Sur de Vietnam, el aeropuerto está relativamente cerca de nuestro primer hotel JAN VILLA OASIS HOTEL, cambiamos algo de moneda para tener efectivo al menos para contratar un taxi desde el aeropuerto al hotel. 

La temperatura es de unos 32° pero la sensación de calor es mayor por la humedad ambiental.

El taxi nos lleva al hotel sorteando sobretodo motocicletas que llenan las calles y se cruzan por cualquier lugar. Aquí a pesar de tener semáforos para regular el tráfico no se respetan más que por los vehículos que son una minoría frente a las motos que son el transporte por excelencia de los vietnamitas. El tráfico es caótico y a cada cruce de calles se avisan con el claxon para ir cediéndose el paso unos a otros sin saber quien tiene preferencia.

Nos recibe en el hotel Jan su propietaria con una gran sonrisa y simpatía, nos pide sentarnos para ofrecernos un plato de fruta fresca y agua, con frutas tropicales, como fruta de la pasión sandía muy pequeña y plátanos enanos.

Nuestra habitación se encuentra en el 2°piso de un hotel recién inaugurado hace apenas 3 semanas. Se pueden apreciar cosas inacabadas pero está limpio. Nuestra habitación es ámplia, con 2 ventanas a edificios, pero de todos modos entre la calor y el sonido de los aires acondicionados hay que mantenerlas cerradas.

Nos duchamos para refrescarnos de todo el viaje y concertamos la cita con Patrick para entregarle los catálogos y material de trabajo, él será nuestro nuevo agente comercial en los países del sudeste asiático. Frente al hotel nos tomamos un café en la cadena Highlands y ya cuando Patrick nos recoge nos desplazamos en taxi hasta un restaurante Pho Sol en pleno centro de negocios para tomar el plato tradicional vietnamita, Pho en un restaurante con 60 años de historia. A pesar de la calor tomar esta sopa de fideos con verduras reconforta. Patrick nos cuenta anécdotas de esta cultura que nos ameniza la cena.

Regresamos con un taxi al hotel,y nos despedimos hasta el día siguiente, pero no nos sentimos demasiado cansados, así que nos volvimos a duchar para salir esta vez a descubrir la ciudad a pie, sin un rumbo demasiado fijo, pero con la mente abierta para dejarnos llevar por estas ajetreadas calles.

De camino al mercado escuchamos mucho bullicio en una calle lateral y al ver un rooftop bar decidimos que una bebida fresca y un poco de relax nos apetece, así que subimos a una terraza donde nos tomaremos nuestra primera cerveza Saigon y disfrutamos de las vistas desde la altura de este bar que nos deja ver la calle llena de locales, música alta, luces y farolillos colgados por doquier. Tras un rato de relax, volvemos a la calle para esquivar a todos los que nos abordan para entrar en su local con la frase Happy hour con la que nos quieren invitar a entrar, pero continuamos con nuestro paseo nocturno, y nos empapamos de este ambiente de fiesta más de juventud, con boys y girls bailando ligeros de ropa al son de la música estridente que se entremezcla entre local y local.

Gracias a la esim del teléfono contratada ya desde casa, podíamos conectarnos y buscar nuestro camino de regreso al hotel.

Mañana nos espera un día completo de actividades, así que ponemos rumbo a nuestro hotel para descansar, eso sí, tras una nueva ducha refrescante que nos haga olvidar el calor del exterior que afloja tan sólo un poco durante la noche.


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