Dia 5. HOI AN
Día 5. Concertado el taxi a las 5,30 am de la mañana para llevarnos al aeropuerto con suficiente tiempo para poder facturar la maleta.
La aplicación GRAB es una app para contratar taxis de forma similar a como funciona Uber que nos está siendo muy útil.
Aqui dispondremos de suficiente tiempo para desayunar y emprender el viaje hasta Danang, donde al llegar nos recoge un taxi contratado por el hotel COZY AN, y en cuestión de unos 40 min llegamos a Hoi An, uno de los puntos clave del viaje que esperamos cumpla las altas expectativas que llevamos.
Llegada a la recepción del hotel donde nos ofrecen una bebida y toallita refrescantes, y nos piden esperar un poco para disponer de la habitación, mientras tanto podemos visitar la piscina que invita a nadar y remojarse en ella. Habitualmente no puedes hacer el check-in hasta las 14 h y algunos te piden pagar extra por entrar antes de la hora prevista.
Nos permiten hacer un early check-in y nos sorprende positivamente nos encanta la habitación, nos han ofrecido un upgrade a una en la planta superior en el 7°piso con vistas al río y no podíamos sentirnos más agradecidos de alojarnos en este hotel boutique tan bien ubicado y con una calidad en todos sus servicios e instalaciones. Super recomendable.
Dejamos las maletas y claro está nos duchamos que aquí sudamos más que en 10 saunas juntas por día.
Ya con la piel fresca y la curiosidad a flor de piel emprendemos a pie el camino hacia el casco viejo de la ciudad más bella de Vietnam, la ciudad de los farolillos, que aunque heredaron la tradición tanto de los chinos como de los japoneses, la adaptaron y adoptaron casi como propia, pues no he visto en ningún otro país ni ciudad tantos farolillos juntos de colores mires donde mires.
El camino a pie no nos llevará más de 10 minutos por un paseo escaso de sombras paralelo al río, pero debemos parar a hidratarnos. Las bebidas tan pronto las sirven ya se calientan del calor ambiental y casi siempre ya las sirven con hielo, café con leche incluido.
La ciudad parece estar demasiado transitada, pero es que aquí los turistas aprenden rápido que se puede transitar temprano por la mañana y ya cuando el sol baja, los farolillos se encienden, las barcas empiezan a reclamar clientes para su paseo nocturno por el río, para visitar el mercado nocturno de comida y sobretodo souvenirs, y en especial porque ya baja algo la sensación de bochorno, que no el calor, así que paseamos como neófilos en esta ciudad en la hora punta del día. Entramos en un restaurante local que tiene aire acondicionado y nos ofrecen cangrejo y gambas, especialidad de la casa porque no hay otra cosa.
Hoi An es considerada patrimonio histórico por la Unesco desde 1999 y aunque esto ha atraído una gran afluencia de turistas, también ha representado un cambio radical para sus habitantes, que han tenido que cambiar su modus vivendi para adaptarse a la demanda de alojamientos, restauración, etc.
Las casas del centro histórico están pintadas de forma uniforme casi todas en un color amarillo mostaza, con ventanas azules, son casas tradicionales, con planta baja u planta superior, muchas con patios interiores centrales, donde se alojaban varias generaciones juntas, pero actualmente los habitantes viven fuera del centro, y ahora la ocupan los múltiples negocios y restaurantes, o sastrerías, sí más de 60 sastres que continúan con la tradición desde tiempos en que Hoi An formaba parte de la ruta de la seda, y eran populares por su buena confección.
Es difícil no caer en la tentación de confeccionar un traje, vestido o pantalones en tan solo 24 h. Así que te toman medidas una vez escogido el modelo, la tela y color, vuelves ese mismo día a una prueba que suele ser la definitiva y ya sólo es cuestión de.algunas horas para que puedas pasar a recogerlo, y si no dispones de mucho tiempo, te lo entregan en tu hotel, lo tienen todo pensado para que ninguna excusa sirva para no comprar. Yo me probé unos pantalones frescos de lino pero necesitaba una talla más para que me fueran cómodos, y sin problemas en 1,5 h me entregaban unos hechos a medida en mi hotel, así que acabas COMPRANDO siempre!
Fran aprovechó a que le tomaran medidas para una camisa y pantalón en lino a medida listo en 24 h y la.verdad que impecable calidad en tiempo exprés.
Happy hour también aquí es recurrente para los turistas que callejeamos por esta preciosa ciudad que saca toda su belleza al atardecer, así que para hacer tiempo, regresamos al hotel para estrenar esa piscina tan apetecible con un cocktail ofrecido como detalle gratuito por el hotel. La piscina era un remanso de paz que a esa hora se encontraba vacía y pudimos sentirnos privilegiados por un rato disfrutando de nuestra piscina privada.
Volvimos a salir para disfrutar.de la noche y de sus luces de colores de formas algo variadas que cubren las fachadas,calles,.rincones y barcas.
Nos teníamos que comportar como turistas haciendo el riguroso paseo en barca con farolillos y lanzar al río uno de papel encendido no sin antes pedir un deseo, y aunque es algo simbólico me preguntaba cómo estaría el.fondo de ese río, si serán hechos de papel de arroz y serán orgánicos, en fin, también hay que pensar en el resultado a nuestras acciones.















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